Mamá, no he desaparecido, estoy en Salamanca. Hoy genial clase de Historia de la Ficción Patria (HFP). Por lo demás, a seguir enfrascado en burocracias varias. Mamá, hoy me vino la inspiración en el tren. Samu querrá leer que terminé el empezado panfleto político que será el próximo Getafe en versión larga, pero en realidad se me ocurrió otra cosa. Creo que ya no tengo más que comunicar. Voy a cenar, que lo sepáis.
Ha sido la primera mujer en ganar un Oscar a la Mejor Dirección. Su película, The hurt locker, se ha llevado 6, con el de Mejor Película a la cabeza, y tras este el de Mejor Guión Original. El proyecto costó 10 millones de dólares, y ha recaudado 15. Si no hubiera llegado a existir esta película o si James Cameron y Kathryn siguieran siendo una feliz pareja, ¿hubiera sido vencida Avatar? No.
¡Hay que tener valor! Desempleado y para colmo sufriendo el mayor de los males occidentales de nuestra época, ¡la falta de tiempo! Desde el jueves, uno no ha podido parar a pensar: Máster jueves y viernes; llegar el viernes para ver Los hombres que miraban fijamente a las cabras; el sábado por la mañana, seguir las negociaciones y pasos del nuevo piso (sí, eso será otro post, por fin encontramos piso), por la tarde a la radio; hoy, con el especial de la París-Niza de Salir a Ganar, y ahora, a seguir con cuestiones hipotecarias.
Viralismo, viralidad. De cara a la próxima París-Niza, estamos haciendo un especial en Salir a Ganar en el que muy gustoso colaboro. De momento, estos días, podréis ver allí opiniones dispares sobre favoritos, recorrido, etc. con el habitual tono de sobrao de la vida que me caracteriza (y ahora diría una que yo me sé, no por decir que se es modesto se es más).
Sí, pueden alzar la voz contra la predictibilidad, pero igualmente este caso sí que funciona y a las mil maravillas la regla de sabían a lo que entraban. An education, la última de Lone Scherfig, que recordarán de Wilbur (yo diría que todos) se quiere suicidar (2002), se ha plantado en Hollywood con tres grandes nominaciones al Oscar.