En un verano plagado de estereotipos cinematográficos circundantes, donde hasta Toy Story 3 o Inception ya son reconocidos como la veraniega de Pixar o Nolan, El libro de Kells resulta un refrescante alivio.
Con pocas cosas disfruto más que con la radio, así que hoy va a ser un gustazo. Los que os dé por necesitar irremediablemente la escucha, os fastidiáis. Bueno no, ¿acaso podría aguantar sin terminar diciendo la hora? Vivir de Cine, hoy a las 18:00 en Radio Intereconomía. Y mañana la TV, pero decir la hora de esto ya me da algo más de reparo.
El visionado de Toy Story 3 me sacó el pasado viernes del blanco y negro vital al 3D ficcionado de sopetón. Estamos amigos ante otra estrepitosa POM de Pixar que como solemos decir en Vivir de Cine será motivo de competición en el visionado entre Miguel Ángel, yo y compañía. ¡Se me agotan los adjetivos de alabanza antes de mencionarlos!
Amy Adams protagoniza la última comedia romántica capaz de alcanzar el suficiente, en la frontera entre el producto audiovisual y la sonrisa sincera, que no carcajada. Leap Year, incomprensiblemente traducida en nuestro país como Tenías que ser tú, utiliza una crueldad de pez fuera del agua para evitar su incineración. Eso y el verano claman por nuestra benevolencia.
Contención dramática, ¿para qué? Two lovers o La vuelta de Joaquin Phoenix se mueve en la delgada línea, aunque prefiero calificarla de dolorosa, del cliché sentimental y el verdadero pulso de sentimientos. Una historia que hemos visto muchas veces, pero que como referente mental instántaneo, dadas las últimas experiencias masterianas, me llega Pagafantas. Y no digo más porque he de acicalarme y seguir currando, viajando hacia la radio.
Oliver Hirschbiegel vuelve por el buen camino después de The Invasion (2007), trayendo a la gran pantalla este drama con libreto de Guy Hibbert. A este proyecto, elaborado para la televisión y que ha terminado en cine, le perdonamos todo: los primeros artificiosos diálogos en los coches, su extraña estructura y su propio remate. Porque Hirschbiegel ha sabido resaltar por encima de todo el tema de esta película, el perdón, y para que no nos agobiásemos con trascendencias, nos ha colocado un cuchillo que guía la acción.
Después de saldar la deuda que tenía con Lars Von Trier y visualizar su última aportación a la humanidad con Antichrist (2009), película que llegó en los albores de su crisis creativa, creo que lo justo es desmembrar un atisbo de crítica en varias sentencias a modo de meandros fluviales (hablando de Von Trier salen sin querer este tipo de metáforas baratas):
1) Tengo que admitir que su inestable cadencia narrativa sí que me puso los pelos de punta. No es ironía. La incertidumbre en el tratamiento del mundo interior de los 2 protagonistas con la propia realidad de la historia es lo mejor, junto a su inventiva gore.
Tal y como le ocurriera a Ratónpolis, Flushed Away (2006), Cómo entrenar a tu dragón caerá pronto en el olvido ante la dura competencia en la industria, en la crítica y en el público. Y será una injusticia. Dreamworks, siguiendo la estela de Kung-fu Panda, ha evolucionado con este proyecto hacia una sensatez que se agradece en la historia, sin buscar el agrado forzado del público adulto, con un libreto simple, pero contundente, que recuerda y viene firmado por los creadores de Lilo y Stitch.
Con el Oscar en las manos, era momento de repasar los mejores momentos de la carrera de Kathryn Bigelow, que junto a Eric Red escribió para estrenar Near Dark o Los viajeros de la noche, como se llamó en España, en 1987. El viaje en el cruce entre el subgénero vampírico y el western resultó entre divertido y evocador. Sin embargo, hay algo que no me quedó muy claro, y espero que sea por ignorancia. Ya que se trata de un gran spoiler, lo relato a continuación.
Sí, pueden alzar la voz contra la predictibilidad, pero igualmente este caso sí que funciona y a las mil maravillas la regla de sabían a lo que entraban. An education, la última de Lone Scherfig, que recordarán de Wilbur (yo diría que todos) se quiere suicidar (2002), se ha plantado en Hollywood con tres grandes nominaciones al Oscar.