Esquí, porque soy de Villalba

Desde Finlandia no habíamos vuelto a esquiar.
Y como siempre, a mi no me hacía nada de gracia la papeleta, a tenor de mis últimas demostraciones de destreza en descensos resbaladizos. Y no me he equivocado. Conste ya de por sí la dosis quejumbrosa que adorna cualquiera de mis juicios, pero es que he vuelto a pifiarla en el momento en que más confianza había logrado. Al final de un descenso, no supe frenar, y…
Con la diferencia de que ahora estoy bien, para seguir dedicándome a esto de rodar.
Estereotipos: Esquí
