Grandes diálogos de Casablanca

De vez en cuando uno regresa por habitaciones buscando el recuerdo de lo cómodo. Así ha sido como he terminado leyendo el guión de Casablanca (1942), y riéndome bastante con alguno de sus diálogos, que ya había olvidado. Aquí os transcribo algunos, regalo de Julius y Philip Epstein, y Howard Koch.
RENAULT (sigue) Más de una vez me he preguntado por qué no regresa usted a América. ¿Robó los fondos de una iglesia o se escapó con la esposa de un senador? Quisiera creer que mató a un hombre, soy un romántico. RICK Una combinación de las tres cosas RENAULT Pero, ¿por qué demonios vino a Casablanca? RICK Mi salud. Vine a Casablanca a tomar las aguas RENAULT ¿Qué aguas? ¿Qué aguas? ¿Las de desierto? RICK Bueno, me informaron mal
El siguiente corresponde al momento en que el alemán Mayor Strasser sondea a Rick sobre su posición con respecto a la guerra.
STRASSER Usted es de los que no pueden imaginar a los alemanes en su amado París RICK En realidad no es mi amado París HEINZE (con una ligera sonrisa) ¿Nos imagina en Londres? RICK Cuando lleguen pregúntemelo. RENAULT ¡Diplomático! STRASSER (mientras se sirve caviar) Y Nuevo York, ¿qué? RICK Bueno, hay ciertos barrios en los que no les aconsejaría que se metieran.
Por otra parte, está claro que Renault y mi padre cultivan el mismo humor-ramos. Aquí el francés pregunta a Rick sobre dónde había escondido los salvoconductos.
RENAULT Dígame, ¿dónde los había metido? RICK En el piano de Sam RENAULT ¡Claro, tengo tan mal oído!
Yo me sigo quedando esta gran frase de Renault.
RENAULT ¡Qué escándalo! ¡Qué escándalo! He descubierto que aquí se juega
Estereotipos: Casablanca, Howard Koch, Julius Epstein, Philip Epstein, Renault, Rick

