Hoy es el tradicional día de Vuelta a España, de bici de montaña con mochila y bocata. Es la oportunidad única de sentirse y mostrarse como un verdadero Popovych (globero). Los gamberros oficiales, compañeros popovyches de siempre serán César y mi hermano, que dice que se va a ir con la bici de carretera, traicionando el verdadero espírituo del globero, porque el domingo tiene carrera en Ávila y se le fastidian las rodilla: ¡qué Popovych!

En fin, yo mañana tengo también carrera, el Festibike, y me la refa (me da soberanamente igual). La diversión aguarda, con nubarrones negros que amenazan con descargarnos en mitad de la subida a Navacerrada. Bueno, he de irme preparando, con 17 barritas energéticas, 2 geles, las cámaras, y el bidón de sales, y sobre todo, el maillot del Caisse d’Epargne, porque estoy convenido de ello: ¡hoy peta Valverde! Me lo ha dicho mi hermano por teléfono. Por cierto, para los que le interese la parte ciclista del asunto he escrito algo más serio en Salir a Ganar.