
-Hace ciento veintisiete años. Yo tenía treinta, entonces. La expedición, era piloto de la expedición a Fomalhaut. Una distancia de veintitrés años luz. Entre ida y vuelta, volamos 127 años en tiempo de la Tierra y 10 en tiempo de a bordo. Hemos regresado hace 4 días… El Prometeo, mi nave, se quedó en La Luna. Hoy he llegado de allí, eso es todo.
Me miró, no dijo nada. Sus labios se movieron, se abrieron y volvieron a cerrarse. ¿Qué había en sus ojos? ¿Asombro? ¿Admiración? ¿Temor?
-¿Por qué no dices nada? -pregunté
-Y así, ¿cuántos años tienes realmente?
Sonreí, pero no fue una sonrisa amable.
-¿Qué significa <<realmente>>? Biológicamente, tengo 40 años, pero tal y como se mide el tiempo en La Tierra, ciento cincuenta y siete…
Stanislaw Lem - Retorno de las estrellas