De vuelta de Amsterdam (IV)
7 de Febrero de 2010¿Para qué utilizar el Facebook con este blog? He aquí algunos de los momentos congelados de Amsterdam. Intentaré a partir de ahora ceñirme tan solo a la publicación de vídeos absurdos.

¿Para qué utilizar el Facebook con este blog? He aquí algunos de los momentos congelados de Amsterdam. Intentaré a partir de ahora ceñirme tan solo a la publicación de vídeos absurdos.

La chorrada de la semana, que llevamos demasiado tiempo sin ver un GIF animado

Samu no ha podido aguantarse. ¡Gracias por el Gif animado! (Titulado The Wilco is coming)

Manu me abrió un nuevo mundo de posibilidades con esta aplicación de Google Maps, Picaderos.net.

Manu viene a casa a hacer el programa de CyF. Nos ponemos a ultimar el guión. Cuando estamos a punto de comenzar, con micros, mesa e híbrido telefónico preparado, convenzo a Manu para ver Hot Fuzz. Comenzamos viendo el episodio piloto de The Office, que Manu no había visto. Y como colofón, tras la película, llama mi madre para decirme que nos ha tocado la lotería. Fiestón, son 120 euros, aunque no está mal, teniendo en cuenta que es la primera vez en mi vida que compró un décimo individualmente por mí mismo.

El sueño y el subconsciente se dan cita en esta sexta edición de Ciencia y Ficción, el rato radiofónico que Manu y yo nos proporcionamos en un intento de llamar la atención y ofenderos. El programa comienza con una deliciosa entrevista, no con uno de los principales expertos en psicoanálisis, sino con el principal consumidor de toda la historia: Woody Allen. Y sigue como siempre, con Flipy e Íker Jimenez, y nuestro dramático A003 y con Samu, no tan cabreado como otras veces, pero sí irritado. Este es el reproductor en el que podéis escucharlo, hoy con Joaquín Sabina como maestro de aperturas.
Manuel Bernardo sabe qué regalar, y sobre todo, a quién regalar. Este es nuestro nuevo compañero de viaje: Ignatius.


Manu me pasó hace unas semanas este artículo de Antoni Daimiel sobre su ex-compañero de fatigas, Andrés Montes. Aquí os lo dejo para que le echéis un vistazo, y posiblemente unas lágrimas, si conocéis el tema y os pilla sensibles.
Si siguen diciendo que el vacío es movimiento a distintas velocidades por algo será. El vacío dejado por Andrés Montes es iracundo, proporcionado a la virulencia del arranque y la aceleración de su marcha. Aunque sé que le gustaba más Ian Fleming yo he recurrido a Aristóteles para encontrar explicaciones: La flecha empujada por el arco avanza en el espacio y el aire acude rápido a ocupar el espacio por el horror al vacío, empujando a la flecha de tal manera. Así se ha ido Montes, como llegó y como vivió. Fugaz, tajante, como un torbellino. Un personaje de una película que ha sabido a poco, referente de un guión sorprendente de principio a fin. Un juguetón con herencia de aventura gallega y arte caribeño. Descendiente de virtuosos como Nené (inventor del tres cubano) y Zenaida Manfugás (prestigiosa concertista de piano) las circunstancias llevaron a Andrés a representar el papel de un negro de Chamberí que buscaba la dicha por la calle de en medio, con ese caminar tambaleante y frágil centro de gravedad sobre pies planos, sin clavel en la solapa y con sombrero, abrigo largo, gemelos dorados y zapatos brillantes.

Sí, esta vez nos hemos ido a los 40 minutos, pero la situación lo requería. La historia del último filósofo, Friedrich Nietzsche, requiere de ese tiempo a Flipy, Íker Jimenez, Jaime, Samu y Manu. Mientras el primero se lía con máquinas imposibles, el segundo reincide en sus propios miedos infantiles con un extraño y atosigante delayed natural, y bueno, los otros tres, se han escapado, no sabemos de donde, pero se han escapado. Os pido, como la semana pasada, que aguantéis hasta el último minuto (o que vayáis directamente con el reproductor al último minuto), porque las tomas falsas de esta semana nos desternillantes. Como siempre, aquí os dejo al chaval, en este reproductor.